Voltear (darse vuelta)

A partir de los tres meses aproximadamente, el bebé comienza a descubrir la posibilidad de rodar sobre su espalda de un lado al otro. Es la preparación para luego poder voltear y llegar a estar boca abajo. La mayoría de los bebés encuentran esta posibilidad entre los 4 y 6 meses.

Generalmente el volteo pasa la primera vez por “accidente”, es decir de forma no-voluntaria: el bebé se pone sobre un lado y de repente hace algo “raro” con su
cabeza, brazos o piernas que lo quita de su equilibrio y termina boca abajo.

Con mucha suerte se puede ser testigo de la sorpresa en la cara del bebé cuando
esto ocurre.  Es un momento muy especial.

Una vez descubierto este movimiento el bebé pasa unas semanas para descubrirlo otra vez y luego lo explora sistemáticamente. Es el momento cuando se hace difícil cambiar los pañales porque el bebé no se queda boca arriba sino gira casi inmediatamente boca abajo lo que para el infante parece ser mucho más interesante a esta altura del desarrollo.

Muchas veces el bebé pasa por encima de su brazo que  queda atrapado por debajo
del cuerpo.  El próximo paso de aprendizaje es encontrar cómo moverse para poder
sacar su brazo.

Otra posibilidad de voltear es con brazo extendido por encima de la cabeza. Sin embargo, esta variante aparece generalmente más tarde en el desarrollo porque depende de la evolución de la movilidad en los hombros.

La posibilidad de rodar de boca arriba a boca abajo y viceversa es un pilar muy importante en el desarrollo psicomotor, ya que cambia substancialmente la relación con el espacio y con la gravedad. Asimismo es una función que estimula y habilita la rotación entre las vertebras de la columna y le permite al bebé descubrir su primer autonomía para desplazarse de forma activa en el espacio.

Muchas veces es un movimiento iniciado por los ojos o un brazo extendido como si
el bebé quisiera para ver o alcanzar algo (que a esa edad todavía no puede por falta de desarrollo de la mano). Pero también hay bebés que inician el volteo desde la pelvis o desde las piernas. Incluso hay bebés que encuentran primero como voltear de boca abajo a boca arriba. Son variantes de la misma función y no hay una diferencia de calidad. La ciencia lo llama la intervariabilidad funcional entre bebés lo que significa que dentro de lo normal puede haber muchas maneras distintas de desarrollar una determinada función.

Rodar de boca arriba a boca abajo y viceversa es además una preparación importante para facilitar la exploración del reptar boca abajo.

Hay bebés que voltean varias veces seguidas 360 º y se desplazan de esta forma en el suelo, algunos con gran habilidad y velocidad.

Hay quienes sostienen que en esta fase del desarrollo se forma la primera noción del “uno mismo” (Self) ya que coincide con la habilitación del eje de rotación que es la característica por excelencia de la organización del ser humano.

Ejemplos:

Video 1: Rodar de boca arriba a boca abajo
Ejemplo de un bebé de 13 semanas. Es interesante observar el movimiento inicial de los ojos asistido en seguida por la extensión del brazo derecho lo que induce el movimiento global de voltear.
También se puede ver como  queda atrapado el brazo izquierdo debajo del cuerpo
y como lo libera inmediatamente a través de un movimiento adicional de pelvis y
piernas hacia la derecha.

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Video 2: Volteo de 360º
Ejemplo de un bebé de 26 semana. Se puede observar como todo el lado derecho se cierra para inicar el movimiento. Es interesante ver además a la calidad de mover en todo momento.